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Criterios para identificar el reset en un relevador con retención.

  No todos los relevadores funcionan como un contacto simple de común, abierto y cerrado. En el caso de un relevador con retención (tipo mantenido), el comportamiento cambia: se activa y permanece en ese estado hasta recibir una señal de desactivación. Aquí, el reset se identifica entre las terminales 5 y 8 , que corresponden a la identificación 24 según la numeración del equipo. Esa combinación es la que permite liberar el estado mantenido. Comprender esta diferencia es clave, porque no se trata solo de ubicar un contacto abierto o cerrado, sino de identificar correctamente la función de activación y reinicio. Leer la numeración con criterio evita conexiones incorrectas y fallas en la lógica de control.

Lecciones aprendidas ante la pérdida de una interfaz HMI

 En una reciente intervención, nos encontramos con un caso que demuestra cómo una falla aparentemente simple puede transformarse en un paro crítico de producción.

Una pantalla HMI dejó de funcionar y, al intentar reemplazarla, descubrimos que no existía respaldo del programa, el PLC no estaba documentado y el protocolo de comunicación era obsoleto. Las nuevas pantallas disponibles ya no eran compatibles, por lo que fue necesario reemplazar todo el PLC y reconstruir la interfaz desde cero.

El reto más grande no fue técnico, sino el tiempo y costo que implicó resolverlo: la urgencia, el rediseño y el paro de producción representaron un impacto significativo que pudo haberse evitado con una estrategia preventiva adecuada.

A partir de esta experiencia, compartimos 3 recomendaciones clave para prevenir y reducir el impacto de este tipo de situaciones:

  1. Mantener respaldos de todos los equipos de control: asegurarse de contar con copias recientes de programas de pantalla, archivos fuente o, en el peor de los casos, imágenes del sistema. Esto es fundamental para una restauración rápida ante cualquier falla crítica.

  2. Identificar los registros de comunicación entre HMI y PLC: tener ubicados los tags o registros con los que la pantalla interactúa permite, en caso de perder la interfaz, operar temporalmente desde el PLC y mantener la máquina funcionando mientras se restablece la HMI.

  3. Planificar actualizaciones tecnológicas de forma gradual: los equipos y protocolos tienen ciclos de vida definidos; revisar su obsolescencia y programar reemplazos anticipadamente evita emergencias, paros y costos imprevistos.

Prevenir sigue siendo la forma más rentable de mantener la continuidad operativa y asegurar que la información no se pierda junto con el tiempo y la producción.



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