Ir al contenido principal

Destacados

Cuando una línea tiene decenas de motores operando al mismo tiempo, identificar dónde ocurre un evento puede tomar más tiempo del que la operación puede permitirse.

Durante el desarrollo de una interfaz de monitoreo para una línea de producción, fue necesario realizar la identificación y análisis de señales de aproximadamente 22 motores distribuidos a lo largo del proceso. Cada equipo generaba información importante para la operación, pero esta debía organizarse de forma que fuera realmente útil para los operadores. El reto consistía en relacionar correctamente cada señal con su ubicación física dentro de la línea y con las condiciones de operación que podían presentarse durante el proceso. Sin una representación clara, localizar el origen de una falla o condición específica puede convertirse en una tarea lenta y compleja. Se realizó el análisis de la lógica asociada a cada motor para vincular sus señales con un esquema gráfico dentro de la HMI. De esta forma, eventos, alarmas y condiciones operativas podrán reflejarse visualmente sobre el equipo correspondiente dentro del layout de la línea. Con esta integración, los operadores podrán identifi...

Cuando un fallo intermitente en la línea genera pérdidas y estrés: 3 recomendaciones para reducir el impacto

 En una planta de embotellado, la línea de transportadores operaba aparentemente sin problemas, aunque de vez en cuando marcaba fallas de red y se detenía. Los variadores controlados por Profibus se alarmaban y la línea se paraba, generando incertidumbre. La situación persistió durante varios días: a veces funcionaba correctamente, y otras veces no, lo que mantenía al equipo en constante tensión.

Tras investigar, se descubrió que un cable previamente cortado y “empatado” presentaba corrosión debido a la humedad, sumado a la exposición a interferencias por falta de resguardo o malla protectora. Cada paro de turno afectaba entre el 60% y el 80% de la producción, con pérdidas aproximadas de 350 mil pesos por día, y generando estrés en supervisores y gerentes.

Un error común es confiar en que los cables y conexiones seguirán funcionando sin inspecciones periódicas ni medidas preventivas. Situaciones como esta muestran que la anticipación y la organización marcan la diferencia entre un paro prolongado y una recuperación eficiente.

Aquí algunas recomendaciones clave:

  • Revisar y reemplazar cables dañados o expuestos: Un cable reparado con empalmes no garantiza confiabilidad; reemplazar los segmentos dañados reduce el riesgo de fallas recurrentes.

  • Proteger los cables con resguardos adecuados: Canalizaciones, mallas o cubiertas que eviten la exposición a bordes metálicos, humedad o interferencias prolongan la vida útil y mejoran la estabilidad de la red Profibus.

  • Monitorear la calidad del bus y conexiones: Realizar análisis periódicos que detecten errores físicos y lógicos, interferencias o telegramas perdidos permite localizar problemas rápidamente y reducir paros innecesarios.

Con medidas preventivas como estas, se puede disminuir el impacto de fallas intermitentes, mantener la producción en marcha y reducir el estrés del equipo.



Comentarios

Entradas populares