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¿Por qué la medición y monitoreo de energía de beneficio?

 Llega el recibo de energía y el consumo total está a la vista, pero surge una pregunta: ¿qué máquinas, líneas o áreas están representando la mayor parte de ese consumo? Cuando únicamente se conoce el consumo general de la instalación, es difícil relacionarlo con los horarios de producción, los periodos de inactividad o las condiciones de operación de cada equipo. También resulta complicado comparar consumos entre turnos o identificar cuándo una máquina presenta un comportamiento energético diferente al habitual. La integración de medidores de energía permite obtener información por equipo o circuito, incluyendo kWh, demanda, voltaje, corriente y otros parámetros eléctricos. Estos datos pueden concentrarse mediante sistemas de adquisición, PLC y comunicaciones industriales, para visualizarse en HMI o SCADA y consultar tendencias históricas. Una buena forma de comenzar es seleccionar los equipos de mayor consumo y establecer mediciones que permitan comparar su comportamiento durante...

Cuando un fallo intermitente en la línea genera pérdidas y estrés: 3 recomendaciones para reducir el impacto

 En una planta de embotellado, la línea de transportadores operaba aparentemente sin problemas, aunque de vez en cuando marcaba fallas de red y se detenía. Los variadores controlados por Profibus se alarmaban y la línea se paraba, generando incertidumbre. La situación persistió durante varios días: a veces funcionaba correctamente, y otras veces no, lo que mantenía al equipo en constante tensión.

Tras investigar, se descubrió que un cable previamente cortado y “empatado” presentaba corrosión debido a la humedad, sumado a la exposición a interferencias por falta de resguardo o malla protectora. Cada paro de turno afectaba entre el 60% y el 80% de la producción, con pérdidas aproximadas de 350 mil pesos por día, y generando estrés en supervisores y gerentes.

Un error común es confiar en que los cables y conexiones seguirán funcionando sin inspecciones periódicas ni medidas preventivas. Situaciones como esta muestran que la anticipación y la organización marcan la diferencia entre un paro prolongado y una recuperación eficiente.

Aquí algunas recomendaciones clave:

  • Revisar y reemplazar cables dañados o expuestos: Un cable reparado con empalmes no garantiza confiabilidad; reemplazar los segmentos dañados reduce el riesgo de fallas recurrentes.

  • Proteger los cables con resguardos adecuados: Canalizaciones, mallas o cubiertas que eviten la exposición a bordes metálicos, humedad o interferencias prolongan la vida útil y mejoran la estabilidad de la red Profibus.

  • Monitorear la calidad del bus y conexiones: Realizar análisis periódicos que detecten errores físicos y lógicos, interferencias o telegramas perdidos permite localizar problemas rápidamente y reducir paros innecesarios.

Con medidas preventivas como estas, se puede disminuir el impacto de fallas intermitentes, mantener la producción en marcha y reducir el estrés del equipo.



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