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¿Sabías que en un PLC no todo son entradas… las salidas son las que realmente mueven la máquina?

  ¿Sabías que en un PLC no todo son entradas… las salidas son las que realmente mueven la máquina? Este controlador cuenta con un puerto serial , que permite establecer comunicación directa para programación, monitoreo o diagnóstico del sistema. Del otro lado se encuentran las salidas digitales , en este caso son 24 salidas , encargadas de enviar señales hacia actuadores como contactores, relevadores o válvulas. También se puede ver su alimentación principal , que trabaja con corriente alterna entre 100 y 240 V , lo que permite integrarlo fácilmente en distintos entornos industriales. Como en las entradas, aquí también existen puertos comunes , que sirven como referencia para el cableado de las salidas y aseguran un funcionamiento correcto del sistema. Además, este equipo incluye un puerto de comunicación adicional , que permite conectarlo con otros dispositivos, como módulos de expansión o incluso otro PLC, facilitando la integración dentro de sistemas más grandes. Entender ...

Cuando un fallo intermitente en la línea genera pérdidas y estrés: 3 recomendaciones para reducir el impacto

 En una planta de embotellado, la línea de transportadores operaba aparentemente sin problemas, aunque de vez en cuando marcaba fallas de red y se detenía. Los variadores controlados por Profibus se alarmaban y la línea se paraba, generando incertidumbre. La situación persistió durante varios días: a veces funcionaba correctamente, y otras veces no, lo que mantenía al equipo en constante tensión.

Tras investigar, se descubrió que un cable previamente cortado y “empatado” presentaba corrosión debido a la humedad, sumado a la exposición a interferencias por falta de resguardo o malla protectora. Cada paro de turno afectaba entre el 60% y el 80% de la producción, con pérdidas aproximadas de 350 mil pesos por día, y generando estrés en supervisores y gerentes.

Un error común es confiar en que los cables y conexiones seguirán funcionando sin inspecciones periódicas ni medidas preventivas. Situaciones como esta muestran que la anticipación y la organización marcan la diferencia entre un paro prolongado y una recuperación eficiente.

Aquí algunas recomendaciones clave:

  • Revisar y reemplazar cables dañados o expuestos: Un cable reparado con empalmes no garantiza confiabilidad; reemplazar los segmentos dañados reduce el riesgo de fallas recurrentes.

  • Proteger los cables con resguardos adecuados: Canalizaciones, mallas o cubiertas que eviten la exposición a bordes metálicos, humedad o interferencias prolongan la vida útil y mejoran la estabilidad de la red Profibus.

  • Monitorear la calidad del bus y conexiones: Realizar análisis periódicos que detecten errores físicos y lógicos, interferencias o telegramas perdidos permite localizar problemas rápidamente y reducir paros innecesarios.

Con medidas preventivas como estas, se puede disminuir el impacto de fallas intermitentes, mantener la producción en marcha y reducir el estrés del equipo.



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