¿Tu PLC ya tiene varios años trabajando y no estás seguro de si deberías cambiarlo o dejarlo así?

 Te entendemos. Muchas plantas operan con controladores que ya cumplieron su ciclo, pero siguen funcionando “bien” y es normal dudar si vale la pena intervenir.

Un PLC antiguo no es un problema por sí solo. Lo importante es saber en qué condición está y qué tan vulnerable puede ser ante fallas, refacciones difíciles de conseguir o software desactualizado. A veces no hay que reemplazar todo; basta con evaluar, documentar y planear.

Acciones simples que ayudan sin detener tu producción:
• Verificar el estado real del CPU y módulos,
• Confirmar disponibilidad de refacciones compatibles,
• Revisar el software para evitar versiones sin soporte,
• Respaldar el proyecto y registrar cambios recientes,
• Definir un plan de migración por etapas, sin riesgos.

Beneficios de atender esta situación a tiempo:
✔ Menor riesgo de pérdida total del programa,
✔ Continuidad operativa aun cuando falle un módulo,
✔ Capacidad de crecer o integrar nuevos equipos,
✔ Menos costos por urgencias o refacciones fuera de mercado,
✔ Planeación técnica sin improvisación ni estrés.

Tu PLC viejo puede seguir trabajando sin problema, siempre que haya un control de riesgos y un plan claro. Modernizar no siempre significa reemplazar; a veces es simplemente estar preparado.

Si necesitas evaluar el estado de tu PLC o decidir las acciones correctas, contáctanos. Podemos ayudarte a revisarlo y planear lo necesario sin afectar tu operación.




Comentarios

Entradas populares