Fallas que avisan, pero nadie escucha
La señal está ahí.
El indicador también.
El aviso no es nuevo.
Solo se volvió parte del paisaje.
Algo que se ve todos los días
y que ya no llama la atención.
El problema no es la falla.
Es la costumbre de convivir con ella.
En mantenimiento, ignorar las señales
no las apaga.
Escuchar a tiempo evita paros innecesarios.

Comentarios
Publicar un comentario