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Una de las cosas más desesperantes de la pesca es que no siempre puedes ver lo que está pasando debajo del agua.

A veces cambias de lugar, revisas el anzuelo, intentas otra técnica y parece que no ocurre nada. Pero el hecho de que no veas movimiento no significa que no haya algo ahí. En los sistemas de control ocurre algo muy parecido con las fallas intermitentes. Pueden desaparecer durante horas, días o incluso semanas, y reaparecer justo cuando menos se esperan. Esto hace que el problema parezca inexistente cuando en realidad sigue presente dentro del sistema. Una señal inestable, una conexión deficiente, interferencia eléctrica o una condición fuera de especificación puede permanecer oculta hasta que se combinan las circunstancias adecuadas para generar nuevamente la falla. Por eso, muchas veces los problemas más difíciles de resolver son aquellos que no están presentes cuando se inicia el diagnóstico. Detectar este tipo de condiciones requiere analizar señales, secuencias y comportamiento del proceso para encontrar la causa raíz, en lugar de esperar a que la falla vuelva a aparecer por sí sol...

¿Por qué mi tablero eléctrico recalienta aunque los fusibles “están bien”?

 

El problema: recalentamiento en tablero pese a fusibles "correctos"

Durante una inspección en planta, se detectó un tablero eléctrico con temperatura anormalmente alta en la zona de protección de motores. A simple vista, todo parecía correcto: fusibles bien colocad
os, cableado “aparentemente” limpio, sin disparos frecuentes.

Pero al medir corrientes reales y revisar especificaciones de los equipos, se identificó un error común pero peligroso: los fusibles instalados tenían una capacidad demasiado alta para los conductores y equipos conectados. Es decir, no protegían realmente contra sobrecargas o cortocircuitos leves, lo que provocaba acumulación de calor progresiva.

Consecuencias de ignorar un fusible mal seleccionado

Este tipo de errores son más comunes de lo que parecen, sobre todo cuando los tableros se arman o modifican sin una validación completa del sistema. Algunas consecuencias directas de operar así:

  • Recalentamiento continuo de los cables: aunque no se dispare el sistema, los conductores trabajan fuera de especificación térmica.

  • Fugas a tierra por aislamiento degradado: los cables calientes envejecen más rápido.

  • Paros intermitentes difíciles de diagnosticar: cuando el calor afecta otros componentes cercanos (relés, variadores, PLC).

  • Alto riesgo de incendio: si ocurre una falla y los fusibles no actúan rápido, el arco eléctrico puede escalar.

  • Pérdida de confiabilidad: técnicos y supervisores no confían en un sistema que se calienta sin explicación aparente.

La solución técnica aplicada por MCI: análisis térmico y rediseño de protección

Para resolverlo, en MCI realizamos una intervención que incluyó:

  1. Medición de corriente real bajo carga con pinza amperimétrica en cada circuito del tablero.

  2. Comparación contra la capacidad de los fusibles instalados y las curvas de disparo.

  3. Revisión del calibre de los conductores en relación con las protecciones.

  4. Instalación de fusibles nuevos del tipo y capacidad correcta, ajustados a la carga real.

  5. Reacomodo del cableado interno para mejorar la ventilación y evitar puntos calientes.

Además, se utilizó una cámara termográfica para validar la disminución de temperatura después del ajuste. El resultado: un tablero seguro, más confiable y sin riesgos ocultos.

Recomendaciones para evitar este problema en tu planta

  • Nunca des por hecho que los fusibles "ya están bien". Valida siempre la coherencia entre carga, cable y protección.

  • Si un tablero se calienta sin razón aparente, haz una inspección térmica o eléctrica con ayuda especializada.

  • Solicita una revisión cuando tu sistema haya tenido modificaciones, ya que muchas veces se cambian equipos pero no las protecciones.

  • Asegúrate de que tu proveedor tenga experiencia real en campo, no solo en diseño.

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