El mantenimiento también ocurre cuando la planta está en movimiento.
Durante ajustes, limpiezas, cambios de formato o intervenciones de rutina, un componente puede dañarse sin que nadie lo tenga previsto.
Un conector, un sensor, una fuente de alimentación, una válvula o un cable de señal pueden quedar fuera de servicio y detener una operación que estaba funcionando correctamente.
No todas las fallas se pueden anticipar, pero sí se pueden identificar aquellos componentes que tienen mayor impacto cuando dejan de funcionar.
Estar preparado comienza por conocer qué elementos son críticos para la continuidad operativa.

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